27 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.
Los milagros existen si nos atenemos a los logros de Luis Díaz en el fútbol sala. Como el mago Harry Potter, él saca de su chistera el suficiente impulso para seguir con el Hotel Roma en la brecha. Luego, con su barita mágica le lleva a las mayores metas haciéndole incombustible con el paso de los años. El bueno de Luis se desespera. Pero, dice él: «Que lle vamos facer compañeiro».