Las multas, una excusa para burlar la legalidad urbanística

La Voz

LEMOS

Gervasio Cao alegó contra la sentencia en su contra, pero la sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia desestimó el recurso, señalando: «La imposición de multas coercitivas tiene por finalidad lograr la ejecución del fallo y en tal sentido ha de tener un límite: no se pueden seguir imponiendo indefinidamente pues eso es burlar la protección de la legalidad urbanística y tampoco son un fácil medio recaudatorio que exima a la Administración de su obligación de hacer cumplir aquél». Esta sentencia fue recibida en el Concello de Ribadeo el 4 de mayo pasado. Fue el detonante de la situación actual. Entonces el alcalde, Balbino Pérez Vacas, decidió firmar el nuevo decreto ordenando cumplir el que hiciese Andina en su día. La novedad radica en que ahora se descarta la posibilidad de imponer más multas y se da un plazo de dos meses, improrrogable, para cumplir la sentencia.