LA TRIBUNA | O |
03 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.ENRIQUE López Mouriz mencionó en esta columna un asunto importante, la autovía Lugo-Monforte. En determinados asuntos (y la autovía es uno de ellos) es necesario dejar a un lado diferencias personales o políticas y estar todos unidos en interés de Monforte. Me siento con todo el derecho del mundo a indignarme cuando leo: «La señora Tapia vota en contra de la autovía». Y me indigno, primero, porque no es cierto: voté en contra de una proposición del Bloque hecha desde la demagogia y porque el PP tiene su propio modelo, que es el que yo apoyo. ¡Claro! Y me indigno porque la autovía me ha supuesto mucho esfuerzo personal y el empleo de mucho tiempo. Pero, sobre todo, me indigna que cuando está en marcha el proceso para que esa autovía sea una realidad, precisamente entonces, surjan voces que la pongan en duda. En el DOG del 14 de abril se publica el decreto de declaración de utilidad pública y urgente ocupación de bienes y derechos afectados por el proyecto del trazado del Plan Galicia: primera fase de la autovía Sarria A6 (Nadela). Y el 19 de julio del 2003 fue adjudicada a la empresa Prointec la asistencia técnica para la redacción del estudio informativo del tramo Sarria-Monforte. Me parece que usted, señor López, actúa de buena fe, pero sinceramente creo en esta ocasión le han informado mal. Por eso le hago extensiva la llamada de responsabilidad que en el Parlamento gallego hice al BNG: con demagogia política se puede confundir o desanimar a posibles inversores, a posibles creadores de empleo en el Val de Lemos.