Crónica | Repoblación del río Oribio Responsables de Medio Ambiente soltaron cien ejemplares en Samos con el objetivo de repoblar un tramo de río y que los peregrinos y visitantes disfruten viendo los peces
01 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Los peregrinos que crucen alguno de los puentes del río Oribio a su paso por el casco urbano de Samos en los próximos días pensarán que están en un paraíso de la pesca cuando observen los enormes y abundantes ejemplares de trucha que abunda en ese tramo. La cosa tiene truco y es que los peces fueron lanzados al río, en un tramo vedado a la pesca, por diversos responsables de Medio Ambiente, con el Director Xeral Javier Ruiz de Almirón a la cabeza, ayudados por el alcalde de Samos, Carlos Belón. En número no son demasiadas, 100, pero si se tiene en cuenta que el peso medio es de un kilogramo y que sus facultades atléticas son reducidas al ser criadas en cautividad, en concreto los ejemplares que se soltaron en Samos procedían del capturadero de Goo (Incio), que recoge todos los peces del río Mao. La intención de la Consellería con este tipo de sueltas es incrementar el número de ejemplares adultos para la pesca y facilitar que los especímenes supervivientes se reproduzcan y transmitan sus genes a la siguiente generación Para ello es preciso que se produzcan aumentos de caudal y las truchas se distribuyan por todo el río. Uno de los datos curiosos fue observar a los políticos realizar de manera paciente la suelta de los distintos ejemplares, prácticamente de uno en uno y con sumo cuidado para evitar posibles lesiones. Las truchas no mostraban demasiado entusiasmo al recuperar su perdida libertad y la mayor parte apenas nadaban un par de metros hacia el centro del río, quedándose quietas a la espera de que les llegara su comida como si de un autoservicio se tratara. Samos cuenta por tanto desde ayer con un nuevo atractivo turístico que añadir a los que ya poseía. Los peregrinos se encargarán de ensalzar las excelencias de las truchas del río Oribio, tantas y tan grandes seguro que verán pocas más.