Crónica | Conflicto laboral en Monforte Los trabajadores de la cerámica O Castelo se movilizaron ayer para cobrar la nómina de enero y dieron 15 días de plazo a la empresa para que pague la del mes pasado
17 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.La paciencia de los trabajadores de la cerámica O Castelo se agotó ayer, después de una serie de vaivenes empresariales que los dejaron sin cobrar varios meses. A lo largo de toda la jornada, los 26 trabajadores realizaron un paro con el fin de conseguir que se les ingresase de inmediato la nómina del pasado mes de enero. Tras una asamblea en el exterior de la fábrica, en la que participó el propietario y un representante sindical, a última hora de la tarde las aguas volvieron a su cauce. El paro se resolvió con el ingreso del 50% de la paga de enero. La otra mitad se hizo efectiva el pasado martes, en un intento de frenar posibles movilizaciones por parte de la empresa. Según el compromiso que adquirió ayer con los trabajadores, en el plazo máximo de 15 días se deberá hacer efectiva la paga de febrero. Desde enero del 2004, cuando se hizo cargo de la cerámica un nuevo empresario, Alfonso Prada, la situación ha mejorado significativamente, según reconoce la Confederación Intersindical Galega(CIG), sindicato al que pertenecen todos los delegados de personal. Desde entonces, se han pagado dos nóminas y la totalidad de los atrasos que habían dejado pendientes los anteriores propietarios. Problema heredado El problema, según José Manuel López Pérez, responsable de la CIG en la zona, viene de antes. «Quedaron os traballadores o barro e a maquinaria que se ve», afirma el sindicalista en referencia a la situación con que se encontró el nuevo empresario. Además de la nómina del mes de febrero, cuyo ingreso se exige en el plazo de 15 días, actualmente están pendientes dos pagas extraordinarias correspondientes al 2003. De momento, las garantías que ofreció el empresario han permitido que la actividad en la cerámica O Castelo vuelva a la normalidad. Desde la perspectiva sindical, José Manuel López valora positivamente la reunión de ayer y destaca que lo único que quiere la plantilla es que la deuda no se incremente y que las nóminas pendientes «sexan amortizadas o máis rápido posible». Actividad viable Según el portavoz de la CIG, la producción de ladrillo tiene buena salida y la inestabilidad de la empresa tiene más que ver con la deuda que se ha ido acumulando que con un problema de viabilidad. «Non estamos a falar dun gran grupo que poida facer unha ampliación de capital», dice José Manuel López, quien entiende que el futuro de la fábrica pasa en estos momentos por una buena gestión. «Observase una xestión eficiente con respecto á anterior etapa, cando menos hai control e números feitos», añade. Menos optimista se mostró Mario Docasar, responsable comarcal de UGT, que ha manifestado sus sospechas sobre la existencia de intereses especulativos en la última adquisición de la cerámica. La movilización de ayer se produjo debido al incumplimiento de un compromiso previo de la empresa, que se había comprometido a ingresar la nomina de enero a principios de este mes. Este diario intentó en varias ocasiones recabar la opinión del propietario de la cerámica, pero éste no pudo ser localizado tras la asamblea.