Grónica | Noticias históricas La pintura permaneció en el techo de la vieja consistorial hasta hace pocas???décadas
11 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Ante la circunstancia de hallarse en la ciudad, residiendo accidentalmente, el pintor francés Teófilo Castillón, la corporación municipal en sesión ordinaria celebrada el doce de marzo de 1890, tomó el acuerdo de contratar sus conocimientos para decorar el techo y paredes del salón del Consistorio, por ser un artista «de bastante inteligencia y mérito». Por 255 pesetas Dicho artista se comprometió a restaurar y pintar el referido salón por un importe de doscientas cincuenta y cinco pesetas con cincuenta céntimos bajo las siguientes condiciones y según el croquis que presentó. Cubriría con yeso fino todas las grietas, faltas y partes débiles de las paredes y techos. Lavaría con agua de potasa gelatinaza las paredes y techo para asegurar la pintura. Realizaría, exclusivamente, al óleo las paredes en tres tonos según el diseño y con el color que eligiera la Comisión de Gobierno del Ayuntamiento. Serían de cuenta del contratista las obras de albañilería, pintura, aceite y materiales, no estaba incluido el andamiaje, éste sería costeado por el Concejo. El acuerdo fue firmado por la corporación municipal y por el pintor, el dieciocho del citado mes y año. El importe se satisfaría con cargo a la partida destinada a la reparación del edificio hasta donde alcanzase, y el resto con cargo al capítulo de imprevistos. Teófilo Castillón una vez finalizado el trabajo lo puso en conocimiento de la Alcaldía para que procediese a su reconocimiento. La Comisión de Gobierno del Ayuntamiento inspeccionó la obra y comprobó que se ajustaba al diseño del expediente, y que se emplearon los materiales y pinturas especificados en el contrato. En su consecuencia, propuso se pagaran al mencionado pintor la cantidad que había sido estipulada. Este decorado permaneció hasta hace pocas décadas en el citado salón de plenos. Muchos monfortinos lo habrán contemplado y lo recordarán. Desapareció al ser nuevamente pintado poco antes de la destrucción total del histórico edificio, que en su día fue Hospital del Sancti Spiritus.