Reportaje | Nueva agrupación Taboada forma en apenas dos años una agrupación cuyos integrantes no superan los 12 años de edad media. El más joven tiene 8 años y toca el clarinete
06 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Taboada no es tierra abonada para la música. Ni tiene muiñeira propia, como Chantada, ni familias que heredan la habilidad para tocar un instrumento de padres a hijos, como Sober. Pero quizás esto vaya camino de cambiar. Taboada tiene ya una banda de música, creada gracias al empeño de un buen número de familias y a dos años de trabajo en una escuela que empezó de cero con clases de solfeo y sin un solo instrumento. «Tradición non había, pero si moitos rapaces que ían a Chantada ou a Lugo a estudar solfeo», explica Sandra Fontao, la presidenta de la asociación creada hace seis meses para gestionar la Escola de Música de Taboada Xoán Montes. Vista la demanda, el Ayuntamiento decidió invertir en la escuela. Los comienzos fueron relativamente fáciles, porque para las clases de solfeo sólo era necesario pagar a los profesores. Los gastos se dispararon cuando los aprendices aprendieron todo el solfeo que necesitaban y empezaron a escoger instrumentos. Pero llegado ese punto, ya no había quién parase. Entre el estreno de los instrumentos al estreno de la banda sólo mediaron 15 meses. El entusiasmo de los estudiantes de la escuela de música, ninguno de los cuales superaba los 18 años, contagió a los responsables del centro. Ese entusiasmo es, precisamente, una de las características de la banda. Carlos Méndez Castro, el director de la escuela y del grupo, admite que trabajar con gente tan joven tiene muchas ventajas, pero también algún inconveniente. «Os rapaces son dóciles para aprender, pero tamén son un pouco trastes», explica el director, que adquirió experiencia en el trato con músicos jóvenes cuando dirigió la banda juvenil de la localidad ourensana de Bande. La escuela de Taboada admite niños desde los cuatro años. «En canto saiban ler e escribir», explica Sandra Fontao. Con esa cantera, la banda tenía que ser una de las más jóvenes de Galicia. El músico más joven es un clarinetista de 8. La tuba, posiblemente el instrumento más difícil de tocar para un niño por lo que pesa y por su volumen, tiene un dueño que aun no ha cumplido los 16. Pero no toda la banda es juvenil. Dos de sus integrantes son adultos. Su presencia no impide que la media de edad de la banda no supere los 11 años. La banda se fogueó en la última Festa do Caldo de Ósos, en la que dio su primer concierto al aire libre. Posiblemente, la próxima actuación será en mayo durante la celebración del Día das Letras en Taboada. Por ahora no se plantean hacer conciertos fuera. El director dice que aún les falta repertorio. «A ver se o próximo ano podemos empezar a saír», dice.