La experiencia y la veteranía son un grado y si no que se lo pregunten al centenar de peregrinos que están participando en el Camino de Santiago en la expedición organizada por el Concello de Sarria. La etapa que cubrieron el pasado domingo, Palas de Rei-Ribadiso, era a priori de las más duras del recorrido, pero el entrenamiento de las cuatro anteriores ocasionó que se convirtiera poco menos que en un paseo militar. La totalidad de integrantes de la sufrida expedición alcanzó la meta en un tiempo aceptable, confirmando así que la ilusión de acercarse cada vez más a la meta hace que las piernas pesen menos. Una churrascada en Melide -en la foto- sirvió para que todos los caminantes recuperaran fuerzas para la sexta etapa de la peregrinación.