A pesar de su juego irregular y la salida en tromba de los locales, que se fueron de 11-0 en el marcador, el C.B. Chantada logró un importante y cómodo punto en la cancha del colista del grupo, el Vetusta Oviedo, por 74-89. Octava victoria de los de José Luis Escandón que les coloca séptimos en la tabla. El arranque del partido poco hacia presagiar su desenlace, ya que el cuadro visitante, muy descentrado, se vio arrollado por el conjunto local en los primeros minutos. Pero se recompusieron los chantadinos y, después de arreglar el parcial con un 23-22, se fueron al descanso con ventaja de 41-48. El flojo equipo ovetense puso ardor a la contienda, pero poco más y fue presa de un Chantada que sin acabar de encontrar el punto de inflexión a su juego, le remató en los dos cuartos de la segunda parte del partido. Fernández y Uzal, con 20 puntos, seguidos de Bermejo, con 19, fueron los más valorados en la escuadra de Escandón. Esmorís, lo fue en los locales. No soplaron demasiado bien los vientos para el equipo de Miguel Ángel Hoyo en su desplazamiento a Pontevedra donde sucumbieron ante el Celso Míguez por 78-73. Octava derrota que les deja en la décima plaza del grupo y con una victoria menos en el total. Un mal parcial Un mal primer parcial del cuadro sarriano (25-12) fue la principal consecuencia para que no lograra regresar con un triunfo de la capital pontevedresa. «Lo tuvimos en nuestras manos, pero cometimos demasiadas imprecisiones perdiendo balones en la línea de pase y bajo el aro rival. Sacando ese primer cuarto, jugamos un buen partido. Remontamos 18 puntos adversos, pero en el inicio del último cuarto, perdimos cuatro balones y eso fue mucha ventaja para ellos», indicó el técnico del Sarria. Sebas, con 17 puntos, y Jorge, con 15, fueron los mejores.