¿Coherencia política?

J. GARCÍA BERNARDO

LEMOS

LA TRIBUNA | O |

03 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

LA ACTITUD adoptada por los distintos grupos políticos sarrianos en relación a los presupuestos días atrás aprobados bien merece una meditación acerca de la expresión más utilizada para justificar el sentido del voto de los unos y los otros. Para empezar hemos de dejar constancia de que coherencia es la conexión de unas cosas con otras, la unión íntima y la fuerza de atracción de las moléculas de un cuerpo, algo que, en principio, nuestros políticos no acostumbran a realizar aunque sí mucho a predicarlo. Luego del exordio entramos en materia. Si partidos de que estos presupuestos reproducen en gran parte los del año anterior resulta ser coherente tanto la actitud de los tres mosqueteros -dado que dos de ellos integraron el equipo rector de la anterior legislatura-, como la del grupo socialista -dado que detentaba la cabeza de dicho equipo rector- resultando ser también coherente el posicionamiento del llanero solitario del BNG puesto que ha mantenido su voto discrepante. Y, por último, ha de calificarse así mismo de coherente la actitud del grupo popular por cuanto en vez de expresar su falta de sintonía con lo aprobado el año anterior ha mostrado su adhesión inquebrantable a los actuales regidores. En definitiva, el ciudadano puede estar muy pero que muy tranquilo. Nuetros ediles son absolutamente coherentes, tanto en sus planteamientos ideológicos como en su escasa capacidad de gestión, en su falta de predisposición para el diálogo como en su manifiesta incompetencia para regir los destinos para los que parecen haber sido elegidos por la Gracia de Dios. Con tanta coherencia es de suponer que el elector también resulte ser coherente cuando acuda presto a manifestar su, por supuesto, coherente opinión luego del oportuno y coherente llamamiento.