Parte del cristal de una ventana cayó ayer a la calle y estuvo a punto de alcanzar a una niña La quinta planta del edificio, situado junto a la casa de cultura, sirve de refugio de palomas
30 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El desprendimiento a la vía pública de parte del ventanal de un inmueble deshabitado de la plaza de España estuvo a punto de causar ayer un grave percance. Los cristales cayeron desde la quinta planta del edificio, la antigua sede de Radio Nacional en Monforte, apenas a un metro de distancia de una niña que se encontraba en ese momento junto al edificio, en la zona peatonal de la ciudad. La niña estuvo a punto de cortarse al manipular los vídrios rotos, hasta que los vecinos que presenciaron los hechos la apartaron del lugar. Según testigos presenciales, la caída del cristal se debió al impacto de una de las palomas que han anidado en la cuarta planta del histórico edificio, que pertenece a la familia Casas, muy conocida en Monforte. A través de una abertura en el ventanal, las aves entran y salen del piso en el que se han instalado por bandadas. Los vecinos requirieron la presencia de la policía local para que tomase nota del suceso, que se produjo pasada la una del mediodía. Poco después, un grupo de operarios municipales acudieron a la plaza de España para retirar los cristales e instalar vallas para evitar el paso a la altura del edificio. Zona transitada Los cristales cayeron a pocos metros de la puerta de acceso a la casa de cultura, que linda con el inmueble abandonado. Este edificio registra un gran movimiento estos días debido a la presencia de estudiantes que utilizan los servicios de la biblioteca y a la celebración de talleres para niños en la ludoteca navideña. Con motivo de la campaña para el adecentamiento de las fachadas de varias calles del casco viejo, el Ayuntamiento se puso en contacto con los propietarios del inmueble para ver si querían recibir las ayudas municipales, pero éstos no demostraron interés. Los vecinos informaron ayer de lo sucedido a la inmobiliaria que gestiona el alquiler de los pisos del inmueble abandonado, propiedad de varios hermanos. Pretenden que se proceda cuanto antes a la sustitución del cristal roto por el que acceden las palomas al interior de la vivienda, en previsión de nuevos accidentes.