«La crispación actual impide cambiar la Constitución»

LEMOS

Entrevista | Antonio Díaz Fuentes El abogado sarriano pronunciará esta tarde una conferencia sobre cómo se elaboró el documento y contará sus vivencias de ese momento crucial en la historia de España

04 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

En la víspera del aniversario de la Constitución española, los sarrianos dispondrán de la oportunidad de asistir a una conferencia impartida por un hombre que vivió aquel momento histórico en primera persona. Es el abogado Antonio Díaz Fuentes, diputado en Cortes en 1978 y que 26 años después afirma que «las cosas cambian y habría que desarrollar algunos artículos de la Constitución, pero yo creo que el estado actual de crispación impide abrir ese debate». -Fue un episodio de mi vida que recuerdo con mucho agrado y satisfacción. Recuerdo la ilusión con la que vivieron ese momento tanto la clase política como la población. -¿A nivel personal supuso un privilegio ser Diputado en ese momento? -Desde luego que sí. Estar asomado al balcón de los acontecimientos históricos produce un gran impacto y una agradable experiencia. Para un jurista es un enorme privilegio. - ¿Qué opina de los que ahora piden cambios en la Carta Magna? -Hay que rehuir la sacralización y pensar que las cosas evolucionan y por lo tanto pueden hacerse cambios. Lo que sucede es que yo considero que ahora mismo no se puede abrir ese proceso hasta que disminuyan las tensiones que existen en el país. -¿No es entonces el momento adecuado para introducir modificaciones ? -Ahora mismo hay en la calle un espíritu de lucha y crispación que fomenta un clima nada propicio para una reforma. -¿A qué se refiere cuando menciona la crispación? -El intento de asalto a la estructura del estado y a la soberanía que están propugnando los nacionalistas y que se basan en pasajes ambiguos de los artículos de la Constitución. -¿Qué cosas se podrían actualizar? -Que pudiéramos tener una reina, aunque es algo que no tiene prisa al contar ahora con un Príncipe y que tendría todavía menos urgencia si tuviera un hijo varón. Habría que intentar también que la Constitución penetrara en el tejido social y reconsiderar el papel del Senado. -¿Cómo soporta estar totalmente alejado del ámbito político? -Muy bien. Desde el momento que lo dejé decidí despojarme por completo de toda pasión política y para mí supuso una satisfacción. Ahora mismo tengo que reconocer que soy muy crítico y tengo un concepto muy negativo del ejercicio político tal y como se está llevando a cabo en la actualidad. -¿Cree que el actual sistema electoral es justo? -Precisa una amplia reforma para que vuelva a despertar el interés de la gente acerca de la vida pública. Las listas cerradas no tienen ahora ningún sentido. Lo tuvieron en su momento para evitar lo que pudo haber sido una desvertebración nacional, pero ahora considero que el sistema electoral actual es nocivo. El pueblo tiene que rescatar de inmediato el poder de decisión que ahora mismo no está en sus manos.