02 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

HUBO en España, quizá aún hay, una asociación que se decía agrupación de ciudadanos cabreados. Si existe, es probable que abra delegación en Lugo, amparada en el alto número de socios que le deparará la actuación institucional en todo lo relacionado con el proyectado Centro da Romanización. La absurda polémica que levanta la elección de su emplazamiento evidencia que estamos donde estábamos: en el ejercicio de una política miserable y suicida, ajena a los intereses de Lugo. ¡Y aún hay quien pide un Guggenheim!