LA TRIBUNA | O |
29 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.UNA SIMPLE lectura del informe publicado días pasados por La Voz de Galicia deja entrever bien a las claras que Sarria es el municipio más dinámico de la zona sur de la provincia de Lugo. No sólo por ser el único que incrementó su población, en los últimos veinte años, sino por el dato socio-económico del elemento porcentual de población mayor de 65 años, que resulta ser el 24,5% y con ello el de menor índice. Es decir, que no se ajusta a la realidad el dicho oído de que «Sarria es un pueblo de viejos». Ahora bien si los datos de los términos municipales son los anteriores,, no estaría de más disponer de los datos relativos a los cascos urbanos, datos que a buen seguro habrían de suponer un claro reconocimiento de la capacidad de la villa de Sarria sin el lastre que representa en esta materia la concurrencia de la zona rural del término municipal, zona rural en la que reside un porcentaje muy elevado de población. Los datos antedichos, una vez más, vienen a confirmar la pujanza de una villa que alcanza los más altos niveles dentro de los datos socio-económicos de la provincia, si bien ha de reconocerse que Lugo ocupa uno de los últimos lugares del escalafón ó ránking nacional. Cabe, pues, preguntarse qué cotas podría alcanzar el desarrollo de Sarria si los sarrianos formáramos una piña en defensa del interés colectivo, si antepusiéramos el interés de la comunidad al interés particular y si nos hubieran tocado en suerte unos políticos, que por encima de todo defendieran los intereses del pueblo al que representan en lugar de entretenerse y entretenernos en trifulcas en las que se atisba el rencillismo, el culto al yo, el personalismo y la obtención de situaciones de preeminencia y prebendas de diversa índole.