La licitación para el alumbrado del siguiente año se realizó bajo un pliego de condiciones similares al anterior. En el primer remate la postura recayó en Lucas Illanes, vecino de la localidad que mejoró el importe del año anterior, alcanzando la cantidad de 3.996 reales. Se le adjudicó la contrata por ese importe a falta del resultado del segundo remate que tendría lugar tres días más tarde, el 28 de diciembre. El citado postor dio por fiador a Pedro Fariña del barrio de la Peña. En el segundo remate no se presentó ningún otro licitador ni proposición alguna que mejorase dicha subasta, quedando adjudicada al citado Lucas Illanes. La cantidad se haría efectiva en los términos expresados en el pliego de condiciones. Los faroles se aumentaron con seis más, mandados construir por la corporación municipal. Este cambio se le comunicó al contratista manifestándole que debería encenderlos con los demás, por los que se le daría una cantidad supletoria de 764 reales. El licitador lo aceptó y se dio por finalizado el contrato.