Arte joven, arte de siempre

JERÓNIMO MARTEL

LEMOS

SANTI M. AMIL

OURENSE CON EL ARTE | O |

09 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

EN LAS dos plantas del Centro Cultural Deputación Ourense, tiene lugar -hasta el próximo día 21- la muestra correspondiente al II Certamen Internacional de Artes Plásticas de la Diputación de Ourense, que, por cierto, ha sido un éxito, como todos sabemos. Se dice que segundas partes nunca fueron buenas, pero esta segunda edición del certamen ha resultado óptima. El incremento del 30 por ciento en la concurrencia de artistas en un solo año, la atención unánime y destacada de todos los medios de comunicación con implantación ourensana, y, en fin, la aprobación del mundo artístico que evidencia por ejemplo la asistencia a la inauguración de la muestra por parte de artistas de la talla de Acisclo Manzano o Xosé Cid entre otros, acreditan ese éxito sin la menor sombra de duda. Los artistas plásticos menores a los treinta años españoles -y, progresivamente, del ámbito internacional por lo menos próximo, como son del caso por ahora Portugal e Iberoamérica-, cuentan así con una plataforma importante reservada a la autopromoción del arte joven. La idea y la cita son mucho más que un brindis al sol. Calidad sostenida De otra parte, la muestra acredita una línea general de calidad sostenida, por lo que se refiere a las obras recogidas en la exposición, en número de cuarenta y tres, entre premiadas, finalistas y seleccionadas. Además, clara e inequívocamente, la muestra opta por un arte precisamente joven: esto es, imbuído de las nuevas técnicas, seguidor de las últimas tendencias y amante de la espontaneidad creativa. El comunicólogo canadiense Mc Luhan -el acuñador del concepto de la aldea global-, dijo: «Malditos sean las galerías de arte y los museos que encarcelan y clasifican el espíritu humano», pero en el jurado del certamen ha figurado Miguel Fernández Cid, director del Centro Galego de Arte Contemporánea (CGAC). Y el pintor español Benjamín Palencia dijo a su vez: «Las enseñanzas de los profesores de las escuelas de Bellas Artes no pretenden crear artistas, sino profesores», pero también ha figurado en ese jurado María Victoria Carballo-Calero, catedrática de Historia del Arte de la Universidad de Vigo. El jurado ha apostado -según propias declaraciones- por la creatividad, la personalidad, el ingenio y la capacidad de llamada de las obras, en función de la idea y sin limitación de soporte. El arte del retrato En el claustro del Liceo y hasta el día 15, expone el pintor Sabariz (Vivero, Lugo, 1928), con residencia en nuestra ciudad. Ya había expuesto individualmente aquí, antes, en la sala cultural de Caixa Ourense (1998). Lo caracterizan el dibujo como técnica y el retrato como especialidad temática, aunque también cultiva el paisaje. En suma, es un clásico, en toda la extensión de la palabra. Su maestro de origen fue un pintor norteamericano con taller en Bilbao, Andrew Loomis. Para Sabariz, el cóctel de pintura preferido tendría estos tres nombres y por este orden: Botticelli, Velázquez e Ingres. El preciosismo renacentista del primero, el realismo luminoso del segundo y el clasicismo cartesiano del tercero son valores que aletean en la personalidad de su obra. De los veintiún cuadros -todos óleos sobre lienzo, salvo dos pequeños pasteles- que expone, destacan sobre todo algunos retratos: especialmente, su propio autorretrato y los retratos de Carlos Casares y Rosa Mª C. Arias. Los retratados tienen esa mirada viva que parece mirar a los ojos del público y no cabe pasar por alto en una exposición o un museo.