Mario Onaindía y Sarria

J. GARCÍA BERNARDO

LEMOS

LA TRIBUNA | O |

06 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

DÍAS PASADOS falleció en Vitoria Mario Onaindía, quien fuera uno de los procesados y condenados a muerte en el famoso proceso de Burgos, en los estertores del franquismo y cuya vinculación a la villa de Sarria fue mucho más importante de lo que en principio pudiera imaginarse. Así resulta que son muchas de las páginas que él mismo, en su obra autobiográfica titulada El precio de la libertad , dedica a su estancia en Sarria durante parte de su adolescencia como postulante mercedario, como en otra obra anterior, en el capítulo Amistades poco recomendables , de la titulada Cuentos nocturnos , narra las peripecias de un internado sito en lo alto de una colina de una villa dotada de estación de ferrocarril y distante treinta kilómetros de la capital de la provincia. Las dos obras son muy recomendables tanto por su innegable valor literario como por el reflejo histórico acerca de una muy interesante época. En particular, cualquier sarriano que sienta un mínimo de preocupación en relación con la historia local de los años sesenta, no debería obviarlos en su biblioteca. Son muchas las instituciones y personas de Sarria y la villa vinculadas que aparecen reflejadas, incluso con sus nombres y apellidos. Ahora bien, y amén del puro anecdotario local, cabe destacar la suma importancia del pleno reconocimiento del altísimo nivel de formación de una persona a la que Sarria debe tanto como al mercedario padre Estévez, a quien Mario Onaindía define como «un fraile admirable». Y no ha de olvidarse el ejemplo a seguir dado por alguien que siempre dio la cara y cuya honrada evolución ideológica en defensa siempre de la libertad le hizo pasar, en una desgraciadamente no muy larga existencia, de jugarse la vida en ETA a tener escolta para evitar ser víctima de ETA.