En Currelos hay pocos escolares pero sus necesidades tienen la misma prioridad que las de cualquier niño de núcleos más poblados. Ésta es la convicción de los vecinos de las aldeas próximas y por ello están dispuestos «a protestar onde faga falta» según afirmó el presidente del APA, Jose Luis Sousa. Los criterios de la educación, a su entender, no se pueden basar en rentabibilidad sino en servicio y por eso cuestionan la calidad educativa que recibirán los alumnos que compartan clase con otros niños tres años más mayores o más pequeños que ellos. Otros argumentos Pero la problemática del centro no acaba ahí. El eterno debate por la calidad del transporte escolar continúa. Los padres critican que la Xunta autorice a los autobuses a no entrar a las aldeas a recoger a los alumnos si la distancia con la carretera principal no alcanza los 1.000 metros. Además las combinaciones y los recorridos no son siempre los más adecuados para infantiles de 4 o 5 años. Otra cuestión que trae de cabeza a los padres es la falta de un profesor de educación especial. Hasta el curso pasado existía un docente cubriendo esta plaza para asistir las necesidades de los tres alumnos con problemáticas educativas que tiene el centro. En el curso 2002-2003 la Consellería no destinó a ningún profesor de estas características al centro aunque aseguró que la plaza sería cubierta con un docente a tiempo parcial. «Aínda estamos esperando a que chegue» aseguró Sousa, quien teme que este año esa plaza tampoco sea cubierta.