LA TRIBUNA JESÚS GARCÍA BERNARDO | O |
16 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.PESE A LO QUE PUDIERA presumirse, resulta que el verano político en Sarria no está discurriendo de forma precisamente relajada. Y ello por cuanto la actividad que se despliega es intensa y el enfrentamiento que subyace en la misma sigue teniendo repercusión mediática, dándose, precisamente, la circunstancia de que es dicha repercusión mediática la que motiva tal actividad. No se busca la eficacia sino que el lector crea que se trabaja y que se mantiene la actividad en aras del interés colectivo. Y así vemos que mientras los tres mosqueteros -tres que, tal y como Alejandro Dumas estableció, no son tres sino cuatro- hacen llegar a los medios informaciones encaminadas a que el ciudadano se convenza de la intensa y eficaz actividad que por el gobierno local se despliega. Por parte de la oposición, tanto desde el PSOE como desde el BNG se remite comunicado tras comunicado, poniendo de manifiesto que no existen tales logros, sino que los mismos forman parte del legado dejado por los antecesores. Lo más probable es que la razón no la detenten ni los unos ni los otros. E incluso se corre el riesgo de que el ciudadano moliente y corriente acabe hastiándose de la situación creada y sé la espalda a ambos grupos contrincantes. Tiempo habrá para abalizar en el nuevo curso político que, al igial, que el escolar, comenzará en el mes de septiembre, cuanto ahora se está fraguando. Y bueno sería que para entonces nuestros políticos abandonasen actitudes personalistas, hipócritas y narcisistas, que dejasen de utilizar a terceras personas para mantener viva la llama del enfrentamiento, que hablasen con franqueza, directamente, con resposo y con educación. Claro que, dado el escasísimo nivel de gran parte de ellos, todas estas cosas suenan como pedir peras al olmo.