LA TRIBUNA | O |
15 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.LA PALABRA hooligan deriva del apellido de una familia irlandesa gamberra, metida en jaleos. La experiencia que viví en los últimos plenos de Sarria me recordó la actuación de hooligans en los estadios, un grupo rozando la anarquía dirigidos por agitadores. Lo preocupante fue el grupo de «señoras» y menores de edad en la turba. Utilizar a niños no es de mentes sanas, pero sí de cobardes. Menos mal que nuestra policía local y la guardia civil actuaron de forma ejemplar. La conducta de ex concejales del BNG y un ex secretario del PSOE fue digna de admirar, en contraste con el coordinador del BNG, que fue bochornosa. Los hooligans violaron mis derechos. A lo que ellos llaman libertad de expresión yo le llamo anarquía. Acudí a todos los plenos de la legislatura y el 90% de los que asistieron a los dos últimos no los había visto en ninguno. En Sarria, donde todos nos conocemos y las personas se juzgan por sus hechos, algunas actuaciones fueron lamentables. Espero que al pasar esta tormenta vuelva la tolerancia y el respeto, dos palabras que estaban en los programas de PSOE y BNG y a ver si es posible que pueda ir al próximo pleno en paz.