La teniente de alcalde del Concello de Sarria, principal destinataria de las protestas de la oposición, el encierro que el pasado fin de semana llevaron a cabo los concejales de la oposición fue «un acto de cara a la galería», dijo Sabela Caldas y explicó que «su intención era tratar de doblegar mi ánimo y no lo han conseguido ni lo más mínimo». Sabela Caldas se mantiene al cien por cien en la postura que adoptó en el momento de la votación el pasado 14 de junio. «Fue una decisión muy meditada y que adopté con absoluta libertad, por lo que carece de toda lógica que traten de presionarme para que la cambie». La concejal del grupo mixto fue más lejos al calificar la forma de actuar que adoptaron PSOE y BNG tras el pleno de investidura. «Lamento que pasaran de utilizar argumentos políticos a realizar ataques personales», dijo Sabela Caldas. Postura fortalecida La ex integrante del BNG ha fortalecido su postura en los últimos días. «Los ataques que están dirigiendo contra mí no conducen a nada. Tengo una gran fortaleza ahora mismo y estoy muy segura de mis fuerzas», apuntó Sabela Caldas. Las acusaciones que han vertido los componentes de la oposición sobre ella no han hecho mella en el ánimo de Sabela Caldas. «Nadie es capaz de presentar una sola prueba contra mí e insisto en lo que ya dije que nadie será capaz de ponerme la cara colorada. Todas las protestas que están realizando me reafirmo en que sólo son de cara a la galería». En lo que respecta al futuro inmediato, Sabela Caldas no dudó en señalar que «mi único objetivo es trabajar por el pueblo y el bien de Sarria y luego que sean los propios ciudadanos los que decidan cuando realmente haya que decidir». Por último, la integrante del grupo de gobierno se reafirmó una vez más en que «yo tengo la conciencia muy tranquila y voté por José Antonio García únicamente debido a que según mi manera de ver las cosas era la persona que reunía las mejores condiciones para ser alcalde de Sarria», concluyó Sabela Caldas.