La Rianxeira superó a Joan Báez

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

Crónica | Accidentado pleno de constitución en Sarria Un centenar de personas forzaron la suspensión de la sesión entonando canciones y consignas. Mientras, Sabela Caldas y José Antonio García soportaron la presión

03 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Si la pretensión del centenar de personas que acudieron al pleno de constitución del Concello de Sarria en la mañana de ayer era asustar a Sabela Caldas y hacer reflexionar a José Antonio García la verdad es que no lo consiguieron, por lo menos en apariencia. Si lo que buscaban era hacer oír su voz y mostrar su disconformidad con una situación que ellos consideran al margen de la ley sí que es verdad que quedó constancia más que sobrada de su protesta, pacífica en la práctica totalidad de los casos y que nunca pasó del exceso verbal. La situación estaba bien estudiada: Primero dejar comenzar la sesión, a continuación permitir que Claudio Garrido hablara y no interrumpir al alcalde en su respuesta (aunque se oyó alguna queja). No oir a Sabela La consigna era que la edil del grupo mixto no hablara y lo consiguieron. Sabela apenas pudo murmurar que las acusaciones sobre un posible soborno eran falsas, el resto de su alegato defensivo quedó en el olvido. García capeó bien la situación. En un principio advirtió a la gente de la posibilidad de suspender el pleno, pero no cumplió su amenaza y el público le ganó la partida cuando ordenó parar la sesión durante treinta minutos, dilación innecesaria que no hizo más que aumentar el calvario de Caldas y el suyo propio. Los asistentes ya habían casi agotado el repertorio de consignas que tenían preparadas y también los insultos dedicados a la edil del grupo mixto del tipo de ¡vendida!, ¡manos arriba esto es un atraco! ¡dimisión! ¡que suba Germán! ¡o pobo non te quere! o ¡que se vaya la tránsfuga! y tuvieron que improvisar. Canciones de protesta Media hora es mucho tiempo cuando no se sabe que hacer y surgieron los acordes del No nos moverán que popularizó Joan Báez, socialistas y nacionalistas demostraron que tendrán que desempolvar sus discos de los setenta, ya que fueron muy pocos los que acertaron con la letra. Sobre la música y la entonación es mejor correr un tupido velo. Para salir del apuro nada mejor que recurrir a algo de la tierra y acordarse de Jesús Frieiro y Ángel Romero. Los autores de la Rianxeira seguro que se sentirían orgullosos de comprobar lo bien que sonaba su composición en el salón de plenos cuya acústica ayudó mucho a la tarea del improvisado coro. En medio de ese ambiente festivo llegó la benemérita y, sin tiempo ni para saludar, ya les advirtieron de buenas maneras de que no iba a ser preciso que intervinieran. El aviso fue cierto, ya que en ningún momento peligró la integridad de nadie. Pasó por fin la media hora y el secretario regresó a la sala para hacer el último intento de reanudar una sesión que ya estaba más que claro que no iba a llegar a su término. La situación era delicada y todos los ojos se posaron en el centro de la mesa para buscar al alcalde, que después de parlamentar con los agentes de la autoridad, dicta una solución salomónica: el pleno se reanudará 24 horas después. La salida de Caldas La Salida de Sabela Caldas no tuvo nada que envidiar en multitudinaria a la presentación de David Beckham como jugador del Real Madrid. La única diferencia fue que al marido de Victoria Adams lo aclamaban sus incondicionales y a la concejala del grupo mixto le llamaban de todo sus detractores.