?a denuncia que presentaron el viernes contra la Diputación los gestores del club náutico monfortino fue ampliada ayer con nuevas acusaciones. «Lo que ocurrió el viernes fue una tentativa de coacción, pero lo de ahora es un hecho consumado y la denuncia será por coacción y daños», afirmó a este respecto el abogado del matrimonio Rodríguez-Leira. Según el letrado, «la situación legal relativa a este asunto no cambió nada desde el viernes y estas personas se han presentado otra vez sin orden judicial y sin cobertura jurídica alguna para llevar a cabo un desalojo». En opinión del abogado, la actuación de los funcionarios no estaría justificada ni aunque los tribunales acaben dando razón a la Diputación. «Aun teniendo la razón, no se puede utilizar la fuerza como lo han hecho estas personas», dice. El letrado señala que antes de iniciar una acción ejecutiva de deshaucio es preciso agotar todas las vías administrativas, algo que a su juicio está aún muy lejos de haber sucedido. «Hasta el 24 de julio, los gestores pueden interponer un recurso de reposición contra la concesión de este servicio a la empresa Horsil y después tienen otros dos meses para interponer un recurso contencioso administrativo», recordó.