El fiscal llamará a declarar al vecino de Viveiro que intentó sobornar a Expósito
LEMOS
El fiscal jefe de la Audiencia Provincial de Lugo, Jesús Izaguirre, llamará a declarar al vecino de Viveiro que intentó sobornar al concejal de EU-IU, Orlando Expósito Mariño, según la declaración pública efectuada por este último el pasado 13 de junio, la víspera de la toma de posesión del nuevo alcalde de Viveiro, Melchor Roel Rivas (PSOE). La identidad de esta persona no ha trascendido. De acuerdo con el testimonio de Expósito, se trata de un vecino de Viveiro, que le citó en su casa pocos días después de las elecciones del 25-M, cuando ya habían comenzado las negociaciones cara a la eventual constitución de un gobierno alternativo al PP, que perdió la mayoría después de dieciséis años. Una vez allí y siempre según las manifestaciones del concejal de EU-IU, esta persona, que dijo hablar en nombre del Partido Popular, le ofreció 90.000 euros a cambio de su abstención en el pleno de investidura, lo que permitiría un nuevo gobierno del popular César Aja, eso sí, en minoría. El propio Expósito ha insistido en que ignora cualquier vinculación del hombre que trató de comprar su voto con los miembros del PP en la corporación viveirense. Preguntado por este asunto, Aja negó relación alguna del partido con los hechos divulgados por el edil de EU-IU. La investigación La declaración de Expósito, el jueves, fue el primer paso en la investigación abierta por el fiscal jefe de la Audiencia Provincial de Lugo en torno a este tema. El concejal viveirense declinó pronunciarse sobre este asunto y se negó en rotundo a realizar manifestaciones sobre su encuentro con el fiscal. Sólo quiere, recalcó, acabar cuanto antes con esta situación. Desde un primer momento insistió en que su único objetivo era poner fin a los rumores que proliferaron por la ciudad tras los comicios, ante el histórico vuelco electoral que desembocó en un cambio de gobierno. Algunas fuentes han confirmado que el fiscal citará al autor de la tentativa de soborno que denunció Expósito. El edil podría haberse visto obligado a identificarle para no entorpecer la investigación, ante el riesgo de ser inculpado como supuesto encubridor.