Sarria o el voto en contra

La Voz

LEMOS

A TRIBUNA | O |

21 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

J. GARCÍA BERNARDO Ni que decir tiene que la actualidad política de Sarria, cuya repercusión podría dar lugar a un pormenorizado estudio sociológico, viene dada por las revirivueltas en el laberinto o laboratorio de las más maquiavélicas actitudes. Ahora bien, nada debe de sorprender cuando resulta evidente que un elevado porcentaje de ciudadanos no vota en función de una concreta ideología sino en función de las personas -lo cual acontece, por cierto, en las elecciones locales de forma nuy habitual- y máxime cuando el tal voto personal -y aquí está la peculiaridad de Sarria- no se realiza a favor, sino en contra de determinados candidatos. Por eso se dan circunstancias tan curiosas como la del militante socialista de toda la vida que estos días está muy pero que muy contento; la del acérrimo y efervescente derechista que ensalza a una destacada líder local del nacionalismo galleguista y la de quien se mantiene en el gobierno local con el centro, con la derecha y con la izquierda. Porque no se vota a favor de fulano sino que se vota en contra de mengano. Muchos han votado al PSOE por votar en contra del candidato del PP y ante el temor de un posible pacto de gobierno entre Inga y el PP. Y ahora, el PP, por votar en contra del candidato del PSOE, ha apoyado un curioso gobierno de tres personas para sustituir a un gobierno de tres partidos. En Sarria, en esta materia, puede pasar de todo y por eso hay que atar todos los cabos. De ahí la desagradable sorpresa del PSOE, quien se sintió justo vencedor pero que hubiera gobernado, paradojicamente, de haber tenido uno o dos concejales menos. En definitiva, hay que estar a las duras y a las maduras, sin que sean de recibo las amenazas, las coacciones, las insinuaciones, los bulos y otras felonías habituales en estos días.