14 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.
Las votaciones de ayer fueron el resultado de una operación cuya semilla la sembró la diputada autonómica sarriana Victoria López, que puso a los líderes de INGA y BNG en la tesitura de entenderse para encontrar puntos comunes en sus pensamientos. A partir de ahí José Antonio García y Sabela Caldas llevaron las negociaciones en el más absoluto de los secretos, en el caso de la segunda incluso para su propio partido, y todo cristalizó en la decisión de la nacionalista por apoyar al INGA momentos antes de la sesión.