El Camp, un espejo solidario

F. López SARRIA

LEMOS

La integración social pasa por el apoyo incondicional de los ciudadanos. Y el mejor espejo está en los docentes del Camp, que no escatiman esfuerzos para que sus especiales alumnos formen parte de la convivencia diaria. Acompanándolos en la carrera reivindican un lugar en el mundo que en esta ocasión protagonizaron Javi, Alberto y Dani, que llegaron respectivamente en las tres primeras posiciones. Paquito, Rioboo, Diana, Lourdes, Suxa, Moises, Valentín, Carballido, Kiko, Eladio, Nicolás, Isabel, José Luis, Berto, Manolo, Xurxo, Juanelas, Juan José, Valdés, Víctor, Roberto, Ana, José, Sejo, Alberto, Paco, Dani Pardo y Óscar también recibieron su medalla. Lo más significativo de esta prueba no es el apartado puramente competitivo, sino el esfuerzo que realiza este colectivo, que a pesar de su minusvalía, se implica tanto en la organización como en la disputa del maratón. Los responsables y monitores deportivos de estos alumnos destacan la importancia que para ellos tiene esta modalidad, que completa la formación integral de estos jóvenes, así como la humana. Es un ejemplo más de la integración en la sociedad a través del deporte. Preescolar Pero si emotiva fue esta prueba, no lo fue menos las de los pequeños de primaria que hechizaron con sus cortas zancadas a los espectadores haciendo funcionar hasta el sobrecalentamiento los flases de las cámaras. Como si de profesionales al más alto nivel se tratara, estas jóvenes promesas se tomaron en serio la prueba y, medio en broma medio en serio, compitieron por alcanzar antes línea de meta. Todos fueron premiados por los organizadores por el simple hecho de tomar parte en la prueba. Esta fue otra de las notas emotivas del maratón do estudiante.