Monforte en el contexto del AVE

MAGÍN VÁZQUEZ GONZÁLEZ

LEMOS

LA TRIBUNA | O |

05 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

MONFORTE FIGURÓ en todos los planes de modernización como alternativa para la entrada del TAV en Galicia. El Plan de Desarrollo de Infraestructuras de 1993 contemplaba la línea Valladolid-Monforte; en 1995 la Xunta propone al gobierno central que el tramo León-Monforte se dote de doble vía, en 1996 la Eurocámara aprueba la citada línea Valladolid-Monforte y en 1999 el gobierno autónomo adjudica el estudio del acceso de AVE a Galicia con dos opciones posibles: Monforte y Ourense. El proceso siguiente es bien conocido: Fomento decide, y la Xunta asiente, que el TAV entre por Ourense; pero esto es el pasado. El futuro está en esta línea Ourense-Lugo, y las dos prevists en el Plan Galicia, Monforte-Ponferrada (completada con León-Ponferrada) y Lugo-A Coruña/Ferrol, que pueda cambiar sustancialmente el panorama ferroviario del noroeste y el papel de Monforte. El largo maridaje Monforte-ferrocarril dio como resultado una barrera de cinco kilómetros de vías, incluida la estación, con seis pasos a nivel y los gravísismos problemas que todos conocemos y que requieren una solución global que, a mi juicio, puede entrar en este proceso de modernización del ferrocarril. Y, de no ser viable el soterramiento, la alternativa total es una nueva estación que cumpla las siguientes condiciones: Que no se aleje de Monforte, que satisfaga las necesidades del AVE y del centro logístico y que permita que las tres líneas discurran extramuros de la zona urbana y con las características propias del siglo XXI; condiciones que se cumplen con un discreto desplazamiento al este/noroeste. La variante de Montepando es compatible con el cambio de estación. Tanto la velocidad alta (200/220 km) como el cambio de estación deberían ser irrenunciables para Monforte y su comarca.