El envío de guardias a Iraq

MANUEL MATO

LEMOS

LA TRIBUNA | O |

30 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

LA ASOCIACIÓN Unificada de Guardias Civiles, colectivo con más de 1.500 agentes en Galicia, ante el reciente anuncio por parte de miembros del Gobierno, sobre el envío a Iraq de un contingente inicial de 150 guardias civiles (ampliable a 600 agentes) en misiones de policía militarizada, anuncio que ha sido acompañado de decisiones en el seno de la Guardia Civil, no puede sino preocuparse por el mismo y sus posibles consecuencias. La Guardia Civil de Galicia ha comenzado a dar instrucciones a sus unidades, lo que demuestra su intención de desplazar a la zona de conflicto un contingente de guardias civiles. La AUGV se pregunta: ¿en qué condiciones? El problema principal es la forma en que se produjo el conflicto bélico. No ha sido auspiciado por la Organización de Naciones Unidas ni se enmarca dentro de las estrategias de la OTAN. Consecuentemente, existen dos partes en conflicto que no se representan más que a ellas mismas, una de ellas oaligada pero sin dejar de ser eso, una parte con unos intereses propios no necesariamente coincidentes con los de la comunidad internacional. Además, la comunidad chií, mayoritaria en Iraq, próxima al integrismo islámico, pretende despedirse de la coalición invasora con un «gracias y adiós». No desean fuerzas militares extranjeras en su país. La Guardia Civil lleva años desempeñando una encomiable y reconocida labor de protección y seguridad en puntos sensibles del plantea, siempre bajo mandato de la ONU. Nos vemos obligados a pedirle al Gobierno que reconsidere la decisión tomada. No le faltarán agentes voluntarios en Galicia, pero sólo por los beneficios económicos que aportaría a su mísero sueldo. Sería una temeridad con un probable alto costo humano.