El Calasancio deberá esperar para certificar su permanencia en la categoría, al perder con el Burela
LEMOS
El Calasancio no pudo certificar ayer su permanencia definitiva en la Liga Gallega de Juveniles, y estará pendiente a los resultados que puedan darse en esta jornada dominical. No obstante, los estudiantiles, caso de que todos sus rivales directos ganen, tendrán una nueva oportunidad de sellar la permanencia en la categoría el próximo sábado ante el colista de la liga, el Orillamar. El equipo de Míchel sucumbió ante el Burela por 3-1, a pesar de realizar un excelente partido. Las razones para explicar esta derrota hay que buscarlas en la ineficacia goleadora de cara al marco contrario, y el gol psicológico que consiguió el equipo mariñano al filo del descanso. Los estudiantiles plantaron cara al Burela en el primer tiempo, a pesar de empezar perdiendo. Enseguida, el resultado fue nivelado por Varela. En el minuto 45 llegó el 2-1. Con este marcador ambos equipos enfilaron el túnel de vestuarios. En la reanudación, el Calasancio dominó, y Rubén Quiroga en dos ocasiones, Chusco en otras tantas y Varela pudieron empatar e incluso desequilibrar el partido, pero no fue así. En el minuto 90, el Burela en un contrataque sentenció, dejando el resultado en un 3-1, que no refleja lo ocurrido.