Los comerciantes monfortinos siguen hablando del centro abierto. Los estudiantes se movilizan contra la guerra. Las obras del paseo fluvial empiezan por los carteles
21 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.La delegación monfortina de la Confederación de Empresarios de Lugo está que no para. Y no sólo, perdón por la maldad, por el baile de directivos que se ha hecho cotidiano en los últimos meses. No para básicamente por las reuniones constantes que convoca para que los industriales del sector maduren el proyecto del centro comercial abierto. Esta semana se celebró una más. En cuanto a lo otro, a los follones, que sepan que próximamente comparecerán ante los medios de comunicación Ovidio Pérez Reñones y Jesús Sánchez a explicar cómo influirá en esta comarca la dimisión del presidente de la CEL, Martínez Dapena. Reñones y Sánchez estaban en la directiva que ernunció en bloque junto a su presidente, así que saben bien de qué hablan. ¿Habra revelaciones jugosas? Por aquí, esta crisis se está llevando con bastante discreción, así que no creo. Que la sociedad está movilizada contra la guerra no es algo que les vaya a descubrir yo. En Monforte, la ebullición es especialmente perceptible en los centros educativos. En el instituto Daviña Rei , por ejemplo, los estudiantes organizaron ayer una mañana de movilizaciones por la paz. Los delegados de clase habían pensado en organizar una concentración en la plaza de España, pero finalmente optaron por hacerla en el salón de actos del centro. Además, hicieron público un comunicado en el que dejan clara su oposición a cualquier clase de violencia, también la de la aún hipotética invasión de Irak por parte de los Estados Unidos de George Bush . Pasión por los carteles ?so es lo que tienen las administraciones públicas en cuanto suenan las campanas de las elecciones. Aún no se ha visto una triste paleadora, pero el río Cabe ya luce dos enormes cartelones con información sobre el proyecto del paseo fluvial. Lo instalaron esta semana al lado de la pared de escalada del parque de los Condes. A ver si por lo menos lo quitan cuando acaben las obras.