Los «críticos» dan por rotas las negociaciones y culpan a Martínez
07 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Los dos sectores de la patronal lucense que se encuentran enfrentados iniciaron negociaciones para tratar de buscar una salida consensuada a la crisis, que pasaría por aprobar un plan de viabilidad y por incorporar al actual comité ejecutivo a dos o tres miembros del denominado sector crítico, que no formaran parte de este órgano de gobierno en la primera etapa del actual presidente, Juan Antonio Martínez Dapena. Mientras quienes apoyan a éste último no dan por cerrado el proceso y aseguran que quedan algunos flecos por matizar, sus detractores aseguran que se rompieron las conversaciones por la intransigencia del actual presidente. Lo acusan de desautorizar a los miembros de su comité ejecutivo que participaron en ellas y de negarse a adoptar «cualquier acuerdo con la mayoría existente en la junta». Apuntan que su intención es la de convocar asamblea «para posponer la expulsión de todos sus oponentes». Juan Antonio Martínez Dapena aseguró ayer que no había desautorizado la negociación e insistió que continuaban las conversaciones la semana próxima. Él no asiste a ellas.La negociación la dirigió el vicepresidente primero, Jesús Pernas, a quien acompañaban otras cuatro personas del actual equipo: Ángel López Lugilde, Gervasio Cao y Manuel Varela. Por la otra parte asistieron cinco personas, entre las que se encontraba Guillermo Sánchez Vilariño. Éste último declaró ayer que consideraba que las negociaciones estaban rotas, pero se mostró favorable a conseguir un acuerdo «para acabar con la locura mundial que se ha establecido».Con el ex presidente acudieron a la reunión, que se celebró el pasado 27 de enero, Manuel Ferreiro Fernández, Eduardo Arias Ferreiro, José Sánchez Bergantiños y José María Seijas López.Las partes tampoco coinciden en el contenido de los puntos de la negociación. Mientras fuentes próximas al actual presidente aseguran que se buscaba puntos de encuentro para un plan de viabilidad que conjugara aspectos de las dos propuestas, el sector crítico apunta que se trataba de aprobar el plan de viabilidad presentado por ellos, que son mayoría en la junta de gobierno.El acuerdo que buscaban contemplaba también la entrada en el comité ejecutivo de tres miembros del sector crítico, que no estuvieron antes.