14 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.
La policía no movió sus coches impidiendo a los tractores salir de Florentino Cuevillas. Los manifestantes exigían regresar por Habana y Progreso para alcanzar la N-525. La policía negaba esta posibilidad por orden del subdelegado del Gobierno. Al final se consiguió salir por Progreso y Ervedelo, fundiéndose los tractores con el resto del tráfico urbano. Era una caravana interminable de motores rugiendo en la más completa gama de tractores de la provincia. Productores y sindicatos criticaron la masiva presencia policial, escudos incuidos. Incluso por la megafonía se pidió la retirada de un furgón policial advirtiendo en broma de la llamada a la grúa. Acababa así la tensión acerca del trayecto de regreso a casa.