Que las carencias son muy graves en la fiscalía de menores de Lugo lo demuestra el hecho de que no hay un lugar disponible para que los menores puedan esperar. Tienen que hacerlo habitualmente en los pasillos. Tampoco está habilitada una sala para tomar declaraciones. Éste trámite tienen que cubrirlo los fiscales en la biblioteca de la Audiencia Provincial en la que fue instalado, según diversas fuentes, un ordenador de primera generación, retirado del desguace, que no tiene los programas adecuados y, además, no permite su instalación. La falta de dotaciones por parte de la Consellería de Xustiza es tan preocupante que los fiscales, en general, no disponen ni tan siquiera de Internet que les permita tener una cuenta de correo electrónico, algo tan simple como básico. La fiscalía lucense de menores está atendida en la actualdiad por dos fiscales y un auxiliar administrativo. Los centros Por otra parte, el informe del Defensor del Pueblo hace referencia también a los centros de atención a menores en la provincia de Lugo. En tal sentido cita al Santo Anxo de Rábade, de gestión pública, que funciona en régimen abierto y semiabierto y que tiene una capacidad de 32 plazas. Es el mayor de todos cuantos hay actualmente funcionando en Galicia. Enrique Múgica se refiere también en su amplio estudio a un centro de día. Se denomina Dignidad. Está en Lugo, es mixto y de propiedad privada. Tiene una capacidad de 12 plazas. También destaca el de Monteledo, en Ourense, en el que estaban ingresados, en el momento de la elaboración del documento, un total de tres menores de la provincia de Lugo.