Un ex director del Pastor, condenado a devolver el dinero de una estafa

La Voz LA VOZ | OURENSE

LEMOS

La Audiencia rechaza las excusas de los acusados, que responsabilizaban a un muerto La vigilancia del banco frustró un «robo de sesenta millones a un pobre emigrante»

07 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Las justificaciones ofrecidas por dos acusados de estafa y falsedad documental, que directa o indirectamente habían trasladado a un muerto buena parte de la responsabilidad en el proceder por el que fueron juzgados en la Audiencia de Ourense, no les han servido para nada. La sala ha ignorado sus explicaciones, los ha declarado culpables y les ha impuesto penas que suman más de seis años de prisión en el caso de Rafael Ares López, con tres años y medio para Juan Valenzuela Santiago. Deberán devolver, además, 244.600 euros a la entidad de crédito perjudicada por sus maniobras. El caso se remonta a julio de 1995. Rafael Ares era entonces director de la oficina del Banco Pastor en A Rúa. Aprovechando la ausencia del interventor, en connivencia con el también acusado Juan Valenzuela y con una tercera persona, que llegó a ser acusado y falleció antes del juicio, autorizó el descuento de dos pagarés y cuatro letras de cambio que no se correspondían a operaciones comerciales reales. Eran ficticias, aunque con nombres de empresas tan reales como ajenas a la trama. El agujero alcanzó los 40, 7 millones de pesetas. Operación fallida La relación de irregularidades que la sentencia imputa al ex director de la sucursal incluye una operación que, según las conclusiones del tribunal, trataba de «robar sesenta millones de pesetas a un pobre emigrante», de acuerdo con los testimonios recogidos en la sentencia. Trataba, en este caso, de incluir a una persona residente en Madrid como autorizada para disponer de efectivo en las cuentas de otro cliente, en aquel momento con sesenta millones de pesetas en efectivo. Esta operación no llegó a cuajar, pues la asesoría del banco alerta sobre la necesidad de un poder notarial para tal autorización. La sala concede especial relevancia al testimonio prestado durante la instrucción por el tercer acusado, fallecido, que reconoció haber participado en la trama «formando una especie de triángulo» con los otros dos implicados. Repugnante Llama la atención el tribunal sobre el hecho de que el acusado Juan Valenzuela admitiese esa misma participación durante la fase de instrucción, si bien la negó en juicio, sin una explicación convivente. A juicio de la sala, repugna a cualquier conclusión lógica y es contraria al «normal proceder humano», la justificación en el sentido de que «no había dicho la verdad ante el juzgado porque una tercera persona (ya fallecida) le había garantizado que se iba a devolver el dinero».