Delincuencia al por mayor

La Voz X. C | LUGO

LEMOS

ÓSCAR CELA

El índice de delitos aumentó espectacularmente en los últimos tiempos en Sarria y Rábade, donde comienza a existir preocupación vecinal

04 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

No hay estadísticas oficiales, pero el número de delitos, a tenor de las denuncias presentadas ante la Guardia Civil, se dispara en Sarria y Rábade. Ambos municipios registran tasas porcentualmente por encima de la propia capital lucense, salvando las diferencias de población. En Sarria son frecuentes los robos de vehículos estacionados en garajes. En los últimos meses se produjeron casi media docena. Las sustracciones en establecimientos también son abundantes. Algo similar sucede en Rábade donde la alarma comenzó a cundir entre algunos vecinos. En los últimos días robaron en un taller mecánico, en una carpintería, en una frutería y también en la iglesia, según diversas fuentes. Además, como ya se informó, entraron en el garaje de un edificio y causaron daños y sustrajeron objetos de cinco vehículos. No era la primera vez que esto sucedía. El alcalde rabadense, Francisco Fernández Montes, abogado de profesión, no quiere que se creen situaciones de alarma. Reconoció, sin embargo, que el nivel de robos había subido puntualmente. El regidor rabadense explicitó que estaba creada la junta local de seguridad y que recientemente hubo un encuentro entre un representante del Concello y el responsable del puesto de la Guardia Civil para abordar el caso. Francisco Fernández expresó que, si fuese preciso, reuniría la comisión técnica de la junta local de seguridad. «Non é posible deixar unha bicicleta na rúa porque desaparece», expresó uno de los residentes en el edificio San Vicente, ubicado en la N-VI. El malestar entre los moradores del inmueble y empresarios del polígono industrial es fuerte porque, constantemente sufren las consecuencias de los robos. Recordaron que hace medio año entraron en un taller, dañaron 19 coches y escaparon en uno de ellos. Posteriormente fueron detenidos por la Guardia Civil en Betanzos, como presuntos autores de los hechos, unos menores que estaban internados en el colegio Santo Anxo. Muchos vecinos se quejan de falta vigilancia en este centro de la Consellería de Familia. En este sentido, recordaron la última fuga protagonizada por uno de los internos que, al saltar un muro, cayó en un charco de agua. Se quitó los pantalones y en ese momento se vio sorprendido por un vecino que iba en su coche. El muchacho de inmediato emprendió la huída en calzoncillos. El asunto requiere prudencia. El alcalde, Fernández Montes, entiende que, en ningún caso, puede ponerse en duda el principio de presunción de inocencia. Recordó que socialmente algunas personas llevan las culpas de robos cuando realmente son otras las delincuentes. Los afectados sí tienen claro que la vigilancia en la localidad es escasa y no descartan el firmar escritos para solicitar al subdelegado del Gobierno más medios y atención al problema.