La condena solidaria a Manuel Cea y a su empresa no es buena para los intereses de éste, pero quizás tampoco beneficie a las que ya son legalmente sus ex trabajadoras. Si Cea se ve sometido a un embargo de sus bienes personales, el proceso de cobro de las indemnizaciones se demorará más de lo habitual en estos casos. Si el fallo sólo hubiese condenado a la empresa, las trabajadoras probablemente podrían cobrar directamente del Fondo de Garantía Salarial, lo que agiliza los trámites. En este caso, tendrían el dinero en aproximadamente tres meses. Por tanto, y aún en el mejor de los casos, las trabajadoras afectadas por el sorpresivo cierre de la empresa textil Lismar pasarán las navidades sin ver un euro del dinero que les debe el empresario. Antes de quedarse en la calle, la plantilla llevaba ya varios meses sin cobrar sus nóminas.