A El BNG aprobó ayer el proyecto de reforma pero señalando que es una obra muy poco ambiciosa que no soluciona deficiencias como el cruce de líneas de sacrificio vacuno y porcino. Según el edil nacionalista, Fiz Castro, si en algún momento las cooperativas sarrianas se decidieran a comercializar carne, las instalaciones actuales no podrían darles un servicio adecuado. Un hecho que impide por tanto el desarrollo económico de la comarca. El alcalde, Claudio Garrido, comentó que cuando se proyectó la construcción de estas instalaciones se hizo pensando en un matadero de servicios, no en uno industrial. Añadió que si en un futuro las cooperativas decidieran comercializar la carne, entonces el Concello debería plantearse directamente la construcción de un matadero nuevo, no la reforma del actual. En cuanto al cruce de líneas, el regidor señaló que esto simplemente ocasiona un problema de espacio para los trabajadores.