Los viticultores tienen dificultades para vender la cosecha en comarcas como Monterrei Las bodegas se amparan en la carencia de contratos homologados y el excedente de vino
25 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A La falta de garantías de compra, la inhibición de la Administración y el mal momento comercial para el vino amenazan la renta de los viticultores ourensanos en esta vendimia. El sector industrial presiona a la baja para adquirir la cosecha, especialmente en denominaciones de origen como Monterrei y O Ribeiro. En menor medida se ven afectados los productores de Valdeorras, mientras que la negociación de precios resulta tranquila en Ribeira Sacra. El retraso de la vendimia y el temor a una merma de calidad si ataca la podredumbre tienen a viticultores de denominaciones como Monterrei entre la espada y la pared. Incluso se venden uvas sin garantía de precio, para evitar que sigan en las cepas y que después nadie las quiera. Una preocupación agudizada por la decisión de la bodega Val do Támega de no comprar uvas este año, pese al acuerdo que tenían con varios productores. Los sindicatos achacan la pérdida de rentas a la Administración. Tanto Unións Agrarias como el Sindicato Labrego Galego lamentan que la consellería desoyese sus reiteradas peticiones de abrir mesas de negociación para garantizar precios mínimos por la cosecha en cada comarca. Los bodegueros consultados se escudan en que existen millones de litros del año pasado sin vender, además de incidir en la situación económica en recesión. Así, a pesar de la merma de cosecha en O Ribeiro y Valdeorras también habrá bajón de precios por las uvas. Y en el aire el abandono de viñas.