Tras la evidencia de que los expedientes sancionadores jamás fueron enviados a Carrefour, todas las miradas se centran en el concejal de Urbanismo, Ricardo Campo Labrador. Los grupos de oposición señalan que es en los cajones de su despacho en donde han caducado, uno tras otro, los citados expedientes -las multas por importe millonario- impuestas a la multinacional por la comisión de Gobierno del Concello de Ourense. Responsabilidades La oposoción exige, en cualquier caso, una investigación en toda regla para depurar responsabilidades. «Si no las hay penales, que probablemente sí, desde luego las políticas son de gran calibre», señala Troitiño. Manuel Salgueiro cree que el alcalde «debería cesar inmediatamente al edil de Urbanismo por la gravedad de su acción tanto en el terrno político como en el administrativo». A título de ejemplo de la gravedad del hecho señala el concejal Francisco Cougil: «la comisión de Urbanismo que preside Campo Labrador ordenó el miércoles pasado que este lunes se proceda a la demolición de un cuarto de baño de dos metros cuadrados que construyó un vecino del rural, que carecía de este servicio, en un anexo de su casa». Y se pregunta el edil: «¿Este es el rasero que utiliza el Concello?».