Un cuarteto de cámara ofreció ayer un concierto en la Casa da Cultura de Monforte, que estos días acoge una exposición de carteles y otra de tallas de madera
21 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El cuarterto Telemman La sociedad filarmónica de Monforte organizó ayer un concierto de música de cámara en la Casa da Cultura. El cuarteto Telemann vino desde Praga para deleitar al público monfortino con sus interpretaciones. Vladimír Petr , David Prosek , David Holý , Petr Houdek asombraron a las setenta personas reunidas en la sala con las virtuosas melodías que salían de sus flautas, oboes, guitarra y violonchelo. El grupo ofreció durante su actuación piezas tan conocidas una selección de La Flauta Mágica de Mozart, el Bolero de Ravel, West Side Story de Bernstein, el Ave María, de Schubert o La Danza del Fuego de Falla. Un cartel en la entrada anunciaba que los socios de la filarmónica pasaban gratis. Así que los no iniciados tuvieron que pasar por taquilla para abonar los 6 euros que costaba la entrada al director de la sociedad, Alejandro Moro. De luz y de color Los que se hayan acercado al concierto habrán observado que las paredes de la Casa da Cultura están llenas de coloridos carteles. Se trata de la decimoquinta Mostra de Carteis Festas Patronais 2002. El ganador de este año fue el chantadino Celso Cuñarro , que se representará también con sus dibujos las patronales de su municipio. Además de los diseños que se presentaron al certamen, en una vitrina se pueden contemplar los programas de los festejos desde 1949 al 2002. Pero no acaba aquí la visita. Darío Lodeiro expone estos días una muestra de tallas realizadas con maderas centenarias. De político a ganadero Los sorteos siempre le tocan a alguien, aunque pensemos que nosotros no seremos los afortunados. Pero esto no siempre es así. Y si no que se lo pregunten al portavoz del PP de Sarria, Fernando Carlos Rodríguez , que lleva una buena racha en eso de las rifas. Ayer se enteró de que había ganado un novilla frisona preñada de cinco meses y con carta genealógica. Pero no acaba ahí la cosa. Hace tres meses consiguió un cabrito en las fiestas del barrio de As Insuas. Su intención ahora es compartir este premio en una comida con los miembros de la comisión de fiestas. Ya ven lo rápido que podría cambiar de político a ganadero.