Tras el concierto de Medina Azahara, la calle Duquesa acogió un concierto improvisado
15 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La música protagonizó la noche previa al día grande de las fiestas patronales. Para ir abriendo boca, la Banda de Música de Ribadeo ofreció un concierto en la Plaza de España ante un concurrido público. La actuación fue más corta de lo esperado y el grupo ofreció un par de bises ante la insistencia del respetable. Pero el plato fuerte de la noche aún estaba por llegar. Medina Azahara consiguió reunir a unas 5.000 personas en la Compañía. Durante algo más de hora y media, los andaluces hicieron un recorrido por su discografía, en el que no faltaron temas como Velocidad o No quiero pensar en ese amor . Ya hacia el final, Manuel Martínez, de negro riguroso y luciendo unas melenas que no se recordaban desde que Casimiro nos mandaba a la cama, empezó a recitar una de las canciones más esperadas: Necesito respirar . En las primeras filas, el público, cada vez más animado, coreó el estribillo. Para los bises se reservaron uno de sus grandes éxitos, Todo tiene su fin . Una interminable versión en la que se intercalaron las consabidas presentaciones de la banda sirvió para cerrar la actuación. «Gracias Monforte, que no os falte la libertad... ,» se despidió el vocalista, entre los gritos que pedían otra. Querían más música. Y la tuvieron. La fiesta continuó por sorpresa en la calle Duquesa de Alba. Fue la pequeña venganza de Músicos de Guardia, un grupo de Monforte que le había ofrecido al concello tocar en las patronales por el módico precio de 900 euros. La concejala de Cultura, Aida Méndez, les dijo que o gratis o nada. Así que gratis, pero con nocturnidad y alevosía. Montaron un pequeño escenario encima de un camión y los contenedores de vidrio sirvieron de gradas improvisadas. «Sonarán campanas mentres non sonen sirenas», bromeaba el cantante ante la posibilidad de que la policía aguase la fiesta. Algo más de una hora de versiones clásicas como Honky Tonk Woman , Highway Star o Roadhouse Blues . Por cierto, la policía no hizo acto de presencia.