A su paso por O Courel, Manuel Fraga mantuvo un aparte con el alcalde de este municipio, el socialista José López Fontal, al que animó a resolver el problema de la ferrería de Seoane, cuya restauración fue financiada por la Consellería de Cultura y que todavía no ha sido abierta al público debido a las diferentes existentes entre los propietarios y la Xunta. El presidente pidió al regidor que intentase convencer a los dueños de la histórica factoría siderúrgica para que se muestren más favorables y a cambio se comprometió a proporcionar todos los medios necesarios, incluyendo personal especializado, para poder abrirla a las visitas turísticas. En la conversación terció el alcalde de Quiroga, Julio Álvarez, quien explicó a Fraga que la Asociación Río Lor ya había tratado de resolver el problema de la ferrería y le comentó que hallar una solución para este conflicto le parecía bastante difícil. La respuesta del presidente de la Xunta fue contundente. «He dicho lo que he dicho, así que no me lleve la contraria», le espetó en voz alta al alcalde de Quiroga. Interés personal El presidente de la Xunta ya ha visitado en varias ocasiones la antigua ferrería de Seoane, construida a comienzos del siglo XIX, y ha mostrado repetidamente su interés personal en la rehabilitación y el aprovechamiento turístico de este edificio histórico. La Consellería de Cultura abordó su restauración tras una visita realizada por Fraga a O Courel hace varios años, en el curso de la cual manifestó su voluntad de que el edificio fuese recuperado y acondicionado. Los dueños de la ferrería se niegan a abrirla alegando que el proyecto original de restauración aún no se ha realizado en su totalidad y aducen por otra parte que el edificio necesita un área de recepción y otras mejoras, cuyo coste, a su entender, debe ser sufragado íntegramente por la Xunta.