Un verano con mucha música

Lorenzo Lemos redac.monforte@lavoz.es

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

El grupo O Trícole presenta en Sober y Monforte su primer disco y en Chantada se suceden los conciertos y las reuniones festivas

29 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Primera grabación El llamativo título Os sapos do Inchaín pertenece al primer disco del grupo musical O Trícole , que será presentado esta tarde en la Casa de Cultura de Sober -a las ocho y cuarto- y el próximo viernes en el centro Expolemos, en este caso a las ocho y media. Producido por el monfortino Antón Valcarce , el CD contiene nueve temas característicos del repertorio de esta formación surgida en el seno de la Escola de Música de Sober. Entre ellos hay cantares tradicionales de la comarca arreglados por Alfonso Campos y Xesús Verao -como Para subir a Proendos -, canciones compuestas sobre poemas de Bernardino Graña y del trovador Pero de Ver y una pieza del gran músico portugués José Afonso. ¿Y a qué se debe el título?, se estarán preguntando ustedes. Pues es el de una composición de Alfonso Campos, incluida en el disco, que está basada en una leyenda popular de Sober. Seguramente podremos escucharla quienes acudamos a la presentación, sea en Sober o sea en Monforte. Les aconsejo que hagan otro tanto. La música de O Trícole es sin duda de lo más recomendable para una temporada festiva como la de este verano. Cantautor En Chantada, en el pub Mescal para ser más exactos, se oyó este fin de semana una música un poco diferente. La del cantautor Carlos Gustavo Almeida , que interpretó una selección de piezas de música popular brasileña, cubana y española. No olvidemos que en agosto habrá en todo el sur lucense mucha más música que escuchar, empezando por el Filandón do Courel que se celebrará el domingo en Seoane. Confraternización Mientras sonaba la música en unos lugares, en otros se celebraban reuniones de confraternización, algo también muy típico de este período veraniego y vacacional. En este caso, el festejo tuvo lugar en el restaurante Mogay y reunió a la totalidad de los viticultores. Al menos lo que me han dicho es que prácticamente no faltaba ninguno. Los cultivadores disfrutaron de unos momentos de ocio y esparcimiento mientras las uvas maduran rápidamente en los bancales bajo el potente sol del verano.