La explotación más laureada

Luis Conde MONFORTE

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

La granja Esperanza de Pesqueiras cuenta con Toura, una de las mejores reses del mundo

26 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La explotación Esperanza de Pesqueiras puede presumir de ser la más premiada en España. Sus reses, a cuya cabeza está Toura, una vaca rubia auténtica, de 1.216 kilogramos de peso, fueron las más lauredas en los concursos de Silleda, Rodeiro, Sarria, O Páramo y en distintos puntos de España, como es el caso de Toledo. No sólo recibieron premios individuales, como es el caso de Toura, por ser una rubia perfecta, sino que también los consiguieron como mejor ganadería. De hecho, uno de ellos le fue entregado en Silleda por S.M. el Rey D. Juan Carlos. Producción de carne Esta explotación, compuesta por rubias gallegas seleccionadas, es una auténtica fábrica de campeonas y de animales de gran rentabilidad. Centran su actividad en la carne. Dispone de 14 vacas en esta vertiente, y su producción asciende a 6 terneros anuales, lo que se traduce en 1.500 kilogramos de carne. Su mercado se orienta esencialmente hacia tierras ourensanas, en concreto Xinzo de Limia, y el resto de Galicia. El precio del kilo de ternero asciende actualmente a 800 pesetas. Para lograr una buena carne, las reses tienen que recibir la alimentación adecuada. Cada una de las vacas de Varela come en el establo una ración de 4 kilogramos de pienso y 2 de forraje. Asimismo la ingesta de silo asciende a 20 kilos diarios. Este menú se completa con el pasto que comen en los prados. Mayor beneficio El titular de la explotación, Castor Varela, apuesta por el ganado de carne y lo considera más rentable. «No gando rubio recriamos menos. Asimesmo, estes animais teñen unha producción que pode chegar ós 15 anos, namentras que ó frisón só se lle pode sacar rendabilidade durante 7. Onde aforramos é na recría que é menor. Ademais cando vendemos as reses ó final do seu ciclo, polo frisón só recibimos do matadoiro 40.000 pesetas, e polo rubio dannos 130.000». Esta explotación tiene más de un siglo de existencia y Castor Varela recuerda que ya desde niño ayudaba a sus padres en las labores del campo. «Nesta casa sempre houbo vacas, pero éstas eran de boa raza. Rubias, xa que o meu pai non quería medianías. E por iso, eu seguín a súa estela. Así dispoñemos de 14 animais rubios seleccionados de pura raza. A nosa intención é seguir recriando no futuro, e próximamente trataremos de introducir xa o tema das inseminacións e así poder retirar das mellores vacas varios óvulos durante o ano», apuntó Varela.