El «garrafón» está servido

SABELA MORALES QUIROGA

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

Algunos locales de copas quirogueses se han visto afectados por acusaciones que cuestionan la calidad de sus bebidas La Policía Local de Quiroga recorrió en Semana Santa diversos bares para pedir muestras de diferentes licores que serían analizados posteriormente en los laboratorios oficiales de la Administración Pública. Con los resultados, se esperaba investigar si existía algún establecimiento en el que se sirviese «garrafón», y así poder garantizar a los clientes el buen estado de las consumiciones. Meses después parece que la inspección no ha tenido éxito, ya que mucha gente que frecuenta los locales sigue pensando que ciertas bebidas se venden adulteradas.

06 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Es preciso saber hasta qué punto tiene validez el certificado para ingerir alcohol en Quiroga, puesto que los dueños del local podrían haber facilitado muestras de la botella «buena». Cuando la Policía Local realizó el control en abril, solicitó pruebas de diferentes tipos de bebidas, y se seleccionaron aleatoriamente las botellas. Las pruebas se introdujeron en botes precintados y etiquetados, que anunciaban la bebida y el lugar de procedencia. Una vez obtenidas, se enviaron a los laboratorios del Ministerio de Sanidad y Consumo para que se analizasen. Posteriormente llegaron los resultados al Ayuntamiento. Allí se fotocopiaron los informes y se les enviaron a los propietarios sus correspondientes análisis junto a un saludo del alcalde del municipio. Los informes del Ministerio no detectaron la adulteración de ninguna muestra enviada por la Policía Local según el alcalde, Julio Álvarez. Además, declaró que los documentos sitúan a los locales de copas quirogueses en un nivel excelente. También añade que el alcohol no sólo no estaba adulterado, sino que las muestras se correspondían incluso con las marcas correspondientes, un aspecto que se tuvo muy en cuenta en los análisis que realizó el Ministerio. A pesar de este control, mucha gente sigue desconfiando de ciertos bares de la localidad que superaron la prueba. Ésto les está ocasionando una pérdida de clientela, que se traduce en términos económicos. Diversos quirogueses afirman que algunos de los informes recibidos no habían dado el visto bueno a muchos locales; también que el pasado sábado, una persona pidió una consumición que después vomitó, alegando que se la habían servido en mal estado. Por este motivo, el propietario más afectado ha decidido exponer la fotocopia del documento que certifica que en su bar sólo se ofrece bebida de calidad, para que los clientes se tranquilicen. El mismo dueño sospecha que los comentarios puedan proceder del propio sector, con el objetivo de arrebatarle clientela, y que el resultado de la polémica ha sido crear en la gente un cierto clima de incertidumbre. El gerente del bar plantea que una posible solución sería que todos los afectados llevasen a cabo un campaña para devolver la confianza a los clientes, pero también advierte que si se entera que alguien difunde una nueva información que cuestione su honradez y la de su socio, buscará una solución legal. Otros dos propietarios de bares de copas que solicitan las bebidas al mismo distribuidor opinan que la fecha en la que se realizó el control supuso una mala publicidad para sus negocios, ya que la Policía Local llegó en un momento en el que sus locales estaban completamente llenos de clientes. También manifiestan que en otras ocasiones se les acusó de la venta de «garrafón» injustamente. Los tres empresarios quirogueses están dispuestos a mostrar los resultados de sus análisis y pasar futuros controles en cualquier época del año.