La segunda polémica del pleno que se celebró el lunes por la noche en Chantada estuvo en el segundo concurso para adjudicar el servicio municipal de limpieza. Finalmente, sólo los concejales del PP respaldaron la reforma de las bases de este concurso. BNG y PSOE votaron en contra y mostraron dudas sobre las verdaderas razones del gobierno municipal para dejar desierto el primer concurso. Para el alcalde, los peros de la oposición sólo se deben a que «queren que o Concello meta a pata neste asunto». Varela insistió en que las ofertas de las dos empresas que se presentaron al primer concurso no incluían garantías suficientes. Es más, él y el concejal de Limpieza, Javier López Viana, insinuaron que la empresa Urbaser podría haber facilitado datos falsos para elaborar las primeras bases con la intención de bajar artificialmente el precio máximo del servicio. Las dudas de Manuel Lorenzo Varela sobre el comportamiento de Urbaser, la actual concesionaria del servicio, le hacen incluso sospechar que esta firma «chamou á outra que participou no concurso para que fixese unha oferta». Finalmente, el nuevo concurso eleva el precio máximo del servicio hasta los 40 millones de pesetas (240.404,84 euros).