Julio Padilla afirma que la modernización del ferrocarril en la provincia no debe descartarse a medio plazo
27 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La entrada en política de Julio Padilla se vio favorecida por la respuesta de la dirección del PP a la entrada de prestigiosos juristas, como Baltasar Garzón y Pérez Mariño, en las listas del PSOE. En un almuerzo celebrado el Día de las Fuerzas Armadas previo a la sentencia del 23-F, el agobado de uno de los golpistas le preguntó sobre el contenido del dictamen. «El que se desprende de los autos», contestó. Sin presupuesto en la mano. «Siempre pensé que, si tenía oportunidad, lo que más me gustaría es ser diputado por mi provincia. La representación popular supone la magistratura más importante de la democracia, y si además tienes el privilegio de que sea por la tierra que sientes mejor. Y eso que el ocupar un escaño en el Parlamento no es una posición de primera fila. Tras 25 años de democracia, está más valorado cualquier director general o el último responsable con un presupuesto en la mano». Los políticos «profesionales». «En mi condición de jurídico militar tenía prohibida la afiliación a partidos. No he pensado siempre lo mismo, ni creo que nadie lo haga, pero siempre he votado lo mismo y al final me he incorporado a ese partido. Desde un punto de vista malévolo, se puede considerar un político profesional a aquel que no tiene otra actividad conocida. Y no es el caso. En el universo político tiene que haber gente que antes haya estado en la sociedad civil, que haya ganado previamente una experiencia y un sitio con su profesión». Los efectos del 23-F. «El 23-F repercutió en todo el proceso de transición. Una de sus consecuencias fue la Ley Orgánica del Proceso Autonómico (Loapa). Su vocación ordenancista tuvo que ver con las dudas y vacilaciones que se produjeron en aquel momento. También fue un punto de inflexión en las Fuerzas Armadas, en el que se ventilan por fin aspiraciones voluntaristas, míticas e injustificadas. Las proclamas del Imparcial, del Alcázar... todo eso se desvanece». La modernización del ferrocarril. «En una entrevista en la que estuvo presenta Cacharro, los diputados por la provincia le planteamos a Álvarez Cascos la realización de un estudio para extender la alta velocidad de Ponferrada hasta Lugo a través de Monforte. No descartemos nada si en los próximos años seguimos en una posición presupuestaria como la actual. La cuestión no es qué se va hacer, sino qué se hace primero. El ministro garantizó que las mercancías iban a ir por aquí y que esta línea va a seguir viva y activa. No fue una entrevista todo lo gratificante que uno desea, pero tampoco preocupante. Vamos a tener línea de mercancías y a medio plazo otras mejoras. El adiós a la política. «Todos debemos concebir las acciones humanas en su verdadera dimensión y el final es una parte de ella. O lo pones tú o alguien te lo pone, y a mí me gustaría ponerlo. En esta actividad tienes que hacer una autocrítica, un juicio severo sobre si te encuentras bien -porque hacer tres viajes a la semana a Madrid es agotador- y si continúas ilusionado. Ilusión todavía tengo. ¿He aportado algo? Espero que sí y confío en seguir aportándolo».