J. GARCÍA BERNARDO PUNTO DE VISTA
02 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.La cena celebrada el viernes por el PP aglutinó, como no podía ser menos, a todos los sectores del partido, y así la presencia de sus primeros espadas en la provincia sirvió de apoyo al adalid y paladín local del partido, que también tuvo la presencia de cargos electos en ayuntamientos y el Parlamento de Galicia. Ahora bien, y a buen seguro, para más de uno será la última cena. Con todo, ha de destacarse que la rueda de prensa de la semana trajo el anuncio de fichaje de Luis Álvarez Rey por parte del Partido Popular. Con tanto fichaje se asume el riesgo futuro de colocación en los puestos de salida, circunstancia ésta que fue la que motivó la presentación de una candidatura integrada por independientes bajo las siglas CNG al no ser aceptadas por ASI las pretensiones de protagonismo y liderazgo -léase puesto de salida- por parte de este último fichaje del PP. ¿Cómo se colocarán en una lista el líder, el vice-líder, los tres fichajes estrella y los actuales secuaces? Vamos, que sobrarán candidatos y pueden darse bofetadas por los seis primeros puestos. Resulta peculiar el trato que el PP local da a los fichajes mediocres, con encumbraciones propagandísticas, en contraste de lo que aconteció con un auténtico fichaje de lujo llevado a cabo hace medio año. Quizás la razón radique en que los jugadores pueden hacer sombra a los líderes de un equipo, surgiendo en estos la desconfianza por temor a que se les mueva del pedestal. De los mediocres nada hay que temer y siempre es bueno tenerlos a mano. Al fin y al cabo cada persona supone un voto, siendo ello independiente de la capacidad de trabajo, de la inteligencia y de la honradez.