«La plantilla nunca bajó los brazos y los resultados están llegando ahora», declaró un ilusionado Francis A la chita callando el Lemos se ha consolidado en el grupo de equipos que aspiran a todo en el tramo final de la temporada. El cuadro monfortino volvió a dar una lección de fútbol moderno ante el Gondomar y sumó tres puntos importantes en un terreno de juego que siempre había sido gafe. Los futbolistas tienen las cosas más claras que nunca y el fútbol vertical y de conjunto se ha convertido en santo y seña para un combinado que está en su mejor momento de forma justo cuando la competición se encuentra en el tramo decisivo y los puntos en juego tienen un valor doble de cara a la clasificación.
25 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.La visita al campo de As Gaiandas era una reválida para un Lemos que salió airoso de un terreno que históricamente era un maleficio para los intereses de la entidad que preside Manolo Ferreiro. «Los jugadores salieron dispuestos a avasallar al rival desde el principio y así fue. Marcamos rápido el gol y dispusimos de ocasiones más que claras para sentenciar cuanto antes». La mala fortuna en el remate fue el único lunar de los visitantes. «Dispusimos hasta de remates debajo de los palos de la portería rival y la realidad es que si llegamos a tener un poco de fortuna la goleada hubiera sido de escándalo. Lo positivo es que el equipo supo qué hacer en cada momento y después de arrasar al contrario tuvimos la entereza suficiente para defender con acierto en el tramo final», dijo Francis. El Lemos está pasando por una excelente racha en las últimas jornadas y aspira a prolongarla. «Estamos en un buen momento, pero hay que recordar que el equipo nunca bajó los brazos y que siempre tuvo confianza. Algunos le dieron más trascendencia de la que tenían a los dos tropiezos que sufrimos en casa, pero dentro de la plantilla las sensaciones eran buenas y sabíamos que sólo nos hacía falta un poco de fortuna», dijo Francis. Tranquilidad Los buenos resultados no van a provocar que se desate la euforia y por ello Francis dejó claro que «la meta que nos marcamos desde el inicio de la competición es mejorar el octavo puesto de la pasada temporada, justo el que ocupamos ahora. Estamos a tres puntos de la promoción de ascenso a Segunda B, inmersos en un grupo reducido de equipos que nos movemos en un margen muy estrecho de puntos y por lo tanto puede pasar cualquier cosa. Lo que no se nos olvida es mantener los pies en el suelo y pensar en la competición domingo a domingo sin ir nunca más allá». Los monfortinos deberán de medirse antes del final de liga con tres de los equipos que les preceden en la tabla, encuentros que tendrán un gran valor de cara a la clasificación general. «Creo que para nosotros es algo bueno, sobre todo teniendo en cuenta que con los conjuntos grandes estamos rindiendo a un gran nivel. La verdad es que temo más nuestros enfrentamientos con conjuntos de los considerados pequeños en los que las cosas no se nos están dando bien». El equipo está funcionando bien a todos los niveles y saca el máximo partido de todas las situaciones, tanto en acciones combinativas como en el juego estático. «A balón parado estamos generando peligro e incluso hacemos goles. Nuestra pareja de centrales está comenzando a tener fortuna en las incorporaciones al área, pero yo espero más de ellos, ya que considero que están capacitados para darnos algo más», señaló un ilusionado Francis.